Todo el tiempo del mundo
viernes, febrero 19, 2010 at 12:36 PM

Estamos perdidos, tanto caminar y estamos perdidos. Una torre cubierta de esparto y el ámbar que desde el cielo, como el azufre, tiñe el espejo de arrozales; no hay más senderos. Atravesamos los días balsámicos dejando crecer nuestras expectativas como el vientre fértil de una madre y nos encontramos sorprendidos sin salida.
Acariciémonos el pelo que se hace tarde.
¿En qué lugar del camino dejamos señales? Te has recostado sobre un montículo de turba y miras inmóvil con ojos de danzarina húngara hacia lo alto, labrando todo un arco celeste de naranjales.
Se anudan las nubes invernales tejiendo un lienzo opaco, graznan las aves desde algún lugar remoto de este planisferio acuoso, vacío, estático y abandonas tus manos frías en mis manos. Escucho dentro de mi un griterío espantoso al sujetar tu cuerpo vacío entre mis brazos y te muestro el espectáculo que añorabas, este lago magnífico es el mentón del mundo.
Te voy a contar las historias de antaño. Las anteriores, aquellas que surgían con frenético caudal, torrencialmente desde nuestro hipotálamo, surcado por los arroyos subterráneos desbordantes de la niñez. Aquellas que susurrábamos arremolinados sobre el brazo leñoso de un castaño. En lo alto, con todo aquel paisaje de ciudades fascinantes y habitantes insólitos...
Escúchame pequeña que hoy aquí sujetos sobre mis piernas de alce, tenemos todo el tiempo que las leyes universales, unidas con una hermosa geometría, nos han regalado.
5D,
Conflagratio,
albufera in
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